Capnocytophaga canimorsus en perros – que es?

Capnocytophaga canimorsus en perros – ¿qué es?. Una de las principales bacterias patógenas humanas asociadas a la mordedura de perros. Existen muchos tipos de Capnocytophaga, sin embargo, hoy hablaremos de la canimorsus.

Cuando y como se dio a conocer?

-Taxonomía-

El género Capnocytophaga se describió como tal por primera vez al final de la década de los 70. Está formado por bacterias presentes en la cavidad oral, causantes de la placa dental que necesitan para su desarrollo CO2. Hecho del que deriva su nombre. Morfológicamente, son bacilos gramnegativos, de aspecto fusiforme semejante al de las fusobacterias. Aunque también pueden presentar un aspecto curvo, o incluso cocoide.

Un poco de historia de esta bacteria:

  1. El origen del género Capnocytophaga se remonta a 1956. Cuando Prevot, a partir de la cavidad oral humana, aisló una bacteria que, en un principio, se consideró como una variante de Fusobacterium nucleatum, y a la que denominó Fusobacterium nucleatum variedad ochraceus.
  2. En estudios posteriores, mediante homología de DNA, la reclasificaron dentro del género Ristella y denominándola Ristella ochracea (Seball 1962).
  3. En 1964, Loesche aísla una serie de bacterias fusiformes de la cavidad oral humana y las designa como Bacteroides ovalis var elongatus.
  4. Holdeman y Moore (1973), comprueban la similitud de éstas con R. ochracea y redenominan al grupo como Bacteroides ochraceus.
  5. Al mismo tiempo, y con independencia de estos trabajos, King (1964), en los Centers for Disease Control (CDC) describió un grupo similar de microorganismos, que no eran anaerobios, sino que requerían CO2 o HCO3 para crecer y los denominó DF-1, por su característica defermentadores disgónicos.
  6. En 1979, Leadbetter et al. aíslan, a partir de una placa dental, unas bacterias capnofílicas con movimiento deslizante y que, al parecer, eran responsables de la periodontitis humana, designándolas como Capnocytophaga, incorporándose así un nuevo género, determinándose así 3 tipos de Capnocytophaga humana.
  7. Sin embargo en 1976, se describe un nuevo bacilo gramnegativo aislado a partir de la sangre y líquido cefalorraquídeo de un paciente que había sido mordido por un perro, este y otros con similares características fueron designados por los CDC como grupo DF-2, y la mayor parte de las descripciones en las que se aíslan estos microorganismos tienen en común que están originados por la mordedura de un perro.
  8. En 1989, Brenner et al., proponen el nombre de Capnocytophaga Canimorsus para designar a este nuevo grupo.
Tinción de Gram de Capnocytophaga canimorsus: se observan bacilos gramnegativos largos y fusiformes (Fotografía original de Laboratorio Microbiología Hospital San Juan de Dios). 

Así, tenemos el C. canimorsus y C.cynodegmi que se colonizan en la cavidad oral de perros, gatos y otros animales. Sin embargo, también hay descrito algún caso de sepsis en un paciente, cuyo origen probable sea unainfección periodontal, atribuido a C. canimorsus. Infecciones producidas por especies de la flora oral del perro. Incluyen las especies C. canimorsus y C. cynodegmi.

Los cuadros atribuidos a estas dos especies, se diferencian en dos tipos:

  1. Por un lado, C. canimorsus produce cuadros generalizados con sepsis, en muchos casos fatal.
  2. Mientras que los atribuidos a C. cynodegmi consisten fundamentalmente en celulitis o infecciones localizadas en el lugar de la mordedura y, raramente, dan lugar a cuadros de sepsis.

Cifras:

Entre las especies remitidas a los CDC para su identificación, C. canimorsus se ha encontrado con mucha más frecuencia que C. cynodegmi. Gill VJ (1995). Recoge los datos de 150 cepas de C. canimorsus revisadas por los CDC.

De ellas el 88% se habían aislado de sangre, el 5% de líquido cefalorraquídeo y el 2% de heridas. Mientras que, en los casos de C. cynodegmi, la presentación más frecuente era la infección de la herida causada por la mordedura.

En los datos clínicos de los 72 pacientes con septicemia por C. canimorsus, figura que la infección se produjo principalmente en varones (74%) en edades comprendidas entre los 50-70 años.

En un 43%, los pacientes habían sido mordidos o arañados por perros (dos casos por gatos).

Sólo en un 12% constaba una exposición genérica al animal. En otras series la exposición al animal en ausencia de mordedura o arañazo puede ser más alta.

Entre los factores predisponentes de los cuadros de sepsis figuran: esplenectomía (33%), alcoholismo (22%) y, en un 5%, tratamiento con corticosteroides. En un 38% de los pacientes, no se encontró ningún factor predisponente.

El intervalo entre la mordedura y el ingreso hospitalario osciló entre 1-30 días, con un promedio de 5 días y la evolución fue fatal en el 28% de los casos, esta puede oscilar desde los cuadros leves a los fulminantes.

En los pacientes esplenectomizados o con hiposplenia funcional (alcohólicos crónicos o cirróticos). Se puede presentar un cuadro de sepsis fulminante con shock, coagulación intravascular diseminada, fallo renal e infiltrados pulmonares o meningitis. Además, puede aparecer gangrenada la zona de la mordedura.

Al hacer una revisión de los casos publicados en los últimos años, nos encontramos datos semejantes.

En primer lugar, se observa un predominio de casos atribuidos a C. canimorsus. De 34 casos registrados, 22 estaban producidos por C. canimorsus (11 correspondían a cuadros de sepsis, cinco meningitis, tres endocarditis, una peritonitis, una síndrome urémico-hemolítico y una endoftalmitis), y dos por C. cynodegmi (ambos celulitis, una de ellas con bacteriemia).

El resto eran casos atribuidos a otras especies, de los que la mayoría (incluida una serie de 10 casos). Correspondían al género Capnocytophaga y se trataba de cuadros de sepsis en pacientes hematológicos con neutropenia.

¿Cuando sospechar de un posible contagio?

La infección por C. canimorsus debe sospecharse siempre. Ante la presencia de un cuadro de sepsis en un paciente que ha sido mordido por un perro, y tomar medidas urgentes. Especialmente en pacientes esplenectomizados, alcohólicos, cirróticos o en tratamiento con corticoides ya que pueden presentar una evolución rápidamente fatal, el laboratorio de microbiología. Debe prestar una atención especial al procesamiento de los hemocultivos.

Mujer perdió sus manos y piernas debido a una infección por lamidas de su perro
Caso: Una mujer perdió sus manos y piernas debido a una infección por lamidas de su perro

Conclusión

En términos generales, suelen detectarse como positivos en un tiempo que oscila entre 24 horas y 14 días. Con un tiempo medio de incubación de seis días.

En los cuadros de sepsis grave se ha descrito con frecuencia la presencia de bacilos fusiformes en las preparaciones de sangre periférica que puede ayudar al diagnóstico.

Las resiembras de los hemocultivos pueden también plantear problemas, por lo que se deben realizar en medios ricos, incubados en atmósfera de CO2 y mantener los subcultivos hasta seis días.

Fuentes:

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